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El mundo empezado

 


Algunos ya saben o lo intuyen. Estoy obsesionada. Con la palabra, con el sonido. Con que un sonido sea sólo un sonido y una palabra, sólo un sonido. Como una lengua extranjera. Un recorte, una explosión de aire y de saliva, un tintineo de la lengua, una contorsión de los labios, una coreografía de la boca. 

Y de esta obsesión nace El mundo empezado, que es un poema pero que también es un libro que devino concierto que devino performance. 

Salió nomás, fue presentado y aquí está el souvenir: un recuerdo borroso aunque bello de lo sucedido esa noche. 

Performance

Y aquí está también la página que le es propia. Porque al fin y al cabo esto es un libro, che. Así que si lo quieren leer o descargar, pueden hacerlo desde aquí: 

El mundo empezado

Muchos de los poemas que están en este melancólico blog forman parte de este corpus. Pero El mundo empezado es mucho más, claro. Porque es un libro de poemas pero es también una experiencia participativa y, por qué no, pedagógica. Pasen y vean.  



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Cuando todo el mar ¿Y qué me queda entonces cuando toda la marea se retira? Yo pequeña yo tan pequeña Arena lavada yo desierta yo en tus manos El mar inmenso (el mar inmenso lava la arena cuando toda la marea se retira) Yo toda arena, toda mar Yo desierta yo tan desierta yo exhausta yo en tus manos abiertas.  

Excomunión

Te exijo te empujo te suplico. Te veo venir de lejos con tus manos vacías de horizonte. Te condeno Te abrazo Te sostengo Un rosario de puños apretados Los besos en pecado Te convoco te elijo Te perdono. El anuncio terrible en el altar me desvelo me desnudo Y te doy la penitencia.

Renglones crueles

Renglones crueles I Voy a darte un bálsamo para tus orillas dolientes. Voy a restaurar tus costas resecas sin mares. Voy a darte el amor, un magma subterráneo. Éste es el amor. Yo voy a derramarlo todo En las fronteras de tu pequeño país. Vas a sentir El latido tibio, sordo De este magma subterráneo. Renglones crueles III Pero dormías. Y eras hermosa y pálida. Ahora vas a morir y tus dedos tiemblan como un universo en expansión. Te beso. Así. Una mortaja húmeda. Voy a bañarte en mi sudor y mis lágrimas Lavarán tus pies. Vas a secar mi saliva con tu pelo. Te beso. Así. Despacio. Porque vendrá un viento que moverá tu pelo y te secará las lágrimas. Pero este aire que sale de mi boca es un dragón de hielo. Vas a ser la fiera en mi jaula. Voy a negarte tres veces: Vas a ser la bestia en la palma de mi mano.