Para
entrar en el hueco de tu deseo
el
cuerpo se me vuelve pequeño
y blando.
Blanda y
pequeña, maleable y dócil
en tu
costado-costilla-cavidad
Me
entrego, no como la novia entre los lirios,
sino con
espanto y pavura.
Tembloroso
el cuerpo inmóvil, pequeño y blando.
Me
entrego con terror a tu costado.
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